lunes, 31 de diciembre de 2012

EL APOYO DEL PASADO. LA BATALLA DE INGLATERRA.



Nunca tantos debieron tanto a tan pocos.


La casualidad hace que el último día del final del año coincida en lunes, día de publicación en mi blog. Hoy por ser un día especial seré breve. El día 31 de diciembre es el día de los propósitos. En general, todos solemos hacer propósitos para el año próximo bastante poco ambiciosos amén de vagos e inconcretos. Cosas como perderé peso, dejaré de fumar o me llevaré mejor con mi vecino son ejemplos de los votos que solemos hacer la gente corriente. Por mi parte, me reconozco en estos ejemplos y confieso que, la mayoría de las veces, el día 31 de diciembre me ha sorprendido desprevenido, de puro enfrascado en mi rutina laboral diaria, pleno de estrés y de ansiedad como premio de mis funciones directivas.

Por suerte para mí, este año es diferente. El día 31 de diciembre no me ha sorprendido. En realidad le he sorprendido yo a él. Y llevo una buena lista de propósitos para el nuevo año. He planificado a conciencia los propósitos que estableceré para mi persona en el año 2013 y no solo eso, sino que también son concretos y tienen un ambicioso calendario. Y todos ellos comparten unos ingredientes comunes: el optimismo, el valor y la confianza en mí mismo.

En mi deseo de ayudar y animar a todos a alzar la cabeza y a volver a confiar en nosotros mismos, a esperar el fruto de nuestro trabajo, a tomar las riendas de nuestras vidas, a no hundirnos ni dejarnos hundir por la crisis, el desánimo y la desesperanza y a mirar de frente el futuro. En un tiempo en el que parece que todos hemos perdido el rumbo, celebro haber tenido este último trimestre la oportunidad de gozar del tiempo y concentración necesarios para reencontrarme conmigo mismo y encontrar mis valores mas profundos. Por eso hoy, quiero compartir con ustedes un trocito de historia que nos habla de la resistencia, la esperanza, la lucha, la imaginación, la perseverancia y el valor.

En los ejemplos de nuestros mayores, en el testimonio de sus vidas y sufrimientos, miedos y miserias que tuvieron que afrontar, tenemos un arsenal de recursos que deberíamos desear como el marino tierra firme. Quiero dejarles hoy aquí el testimonio del pueblo británico y su comportamiento durante la que fue llamada Batalla de Inglaterra. Una batalla que comenzó en julio de 1940 y que se extendió durante casi toda la guerra. Un tiempo en que los británicos sufrieron calamidades, hambre, insomnio, miedo y destrucción día tras día y noche tras noche.

Alemania se había propuesto invadir Gran Bretaña, pero ello era inviable sin neutralizar el dominio naval inglés en las aguas del Canal de la Mancha. En palabras del Gran Almirante alemán Erich Raeder:
Con sincero empeño buscamos procedimientos y soluciones al problema; pero mientras la Flota británica se hallase en condiciones de terciar en la contienda con todo su poder, parecía tan atrevido lanzarse al intento, que lo tuve por temerario y de ningún modo aconsejable.

El III Reich encomendó la neutralización de la Royal Navy a la poderosa aviación alemana, la Luftwaffe, que acababa de cosechar tan espectaculares éxitos en las operaciones de Francia y Noruega. Pero el paso previo para acabar con la Flota británica desde el aire era conseguir la supremacía aérea en el Canal y para ello tenían que borrar de los cielos a la Royal Air Force (RAF). Las premisas del OKW (alto mando del ejercito alemán) sobre las que se basaba la operación Unternehmen Seelöwe (León Marino) eran las siguientes:

-         Dominio absoluto del aire por medio del aniquilamiento de la aviación británica.
-         Inmovilización de la Flota inglesa a la que la Luftwaffe mantendría alejada de la zona de operaciones.
-        Obtención de los medios de desembarco -lanchones y barcazas- y concentración de estos en los puertos de Ostende, Calais y Boulogne.
-         Rastreo de las minas en una ancha faja del Canal
-        Mantenimiento por tiempo indefinido de la situación descrita para garantizar el aprovechamiento de la fuerza desembarcada.


Supermarine Spitfire

La RAF, en completa inferioridad de efectivos, lucharía a la defensiva con sus anticuados Fulmars y Gladiators, junto con los más modernos Hurricanes y el caza que se ganaría su lugar en la historia de Gran Bretaña y del mundo, el Spitfire. Sus bravos pilotos constituyen para mi el paradigma del sacrificio por los demás y la lucha por la libertad. Nunca occidente les agradecerá lo suficiente haber subido cada día a sus cabinas a toda velocidad y volar hacia las nubes a bailar con la muerte. Ellos se hicieron dignos del valioso sacrificio que sus compatriotas civiles hicieron diariamente allá en el suelo.

Pilotos de la RAF siempre en alerta


Ningún testimonio mejor de estos días que el que nos dejó W. Churchill en sus Memorias. Nada mejor para relativizar nuestra situación de crisis actual y para ensanchar el pecho con el ejemplo de aquellos a los que les tocó vivir algo realmente serio.



En aquella época, los ingleses  y particularmente los londinenses, se portaron tan  bien como no se portarán jamás.  Hoscos y alegres, leales y voluntariosos, sintiendo hasta la médula la confianza de un pueblo que no había sido nunca vencido, se adaptaron a la extraña y nueva vida que se les deparaba, aceptando todos sus terrores y sobresaltos. Una noche, mientras yo partía para un viaje a la costa oriental, empezaron a sonar las sirenas. Las calles comenzaron a quedar desiertas, pero aun había colas de gente pálida y cansada que aguardaba la llegada de los últimos autobuses. Me preguntaba ¿Cuánto tiempo cabria soportar aquello? ¿Hasta dónde se extendía la vitalidad de nuestro pueblo?


Bajo la presión de los bombardeos, albergues y refugios se multiplicaban de continuo. Tres cosas me preocupaban mas que ninguna otra. La primera, el problema de los servicios de saneamiento. A primeros de octubre, las principales desembocaduras de las alcantarillas fueron destruidas por los bombardeos y fue necesario hacer desembocar los detritus de todas nuestras cloacas en el Támesis, el cual olía desagradablemente, tanto a alcantarilla como a los productos químicos que a él, para desinfectarlo, lanzábamos.

En segundo lugar, temía que las largas noches que millones de personas pasaban hacinadas en los refugios callejeros produjeran epidemias. Pero lo cierto es que durante aquel durísimo invierno la salud de los londinenses se mantuvo a un nivel superior al normal. El tercer temor era que llegáramos a sufrir una gran carencia de cristales, como producto de las continuas explosiones.


Refugio casero Anderson

En todas las ciudades, villas y distritos se formaban compañías especiales de voluntarios. Ordinariamente los voluntarios de recogida de bombas eran flacos, demacrados, con el rostro lívido, los ojos relampagueantes y los labios excepcionalmente apretados. Su labor consistía en la búsqueda de las mortíferas bombas de acción retardada que los alemanes lazaron sobre nosotros a partir de mediados de septiembre del 40.
Muy rápidamente, aunque no sin el lamentable sacrificio de los mas bravos de entre nosotros, las escuadras de recogida de bombas inexploradas dominaron aquel peligro.
…A excepción del metro, apenas disponíamos de refugios seguros. Puede decirse que la mayoría de la población londinense dormía en sus casas o en los refugios Anderson, bajo el fuego enemigo, afrontando los correspondientes riesgos, tras la dura jornada de trabajo, con una flema típicamente británica.

El Refugio Anderson se hacía con planchas de metal y tierra del jardin

A menudo quedaban, en una sola noche, quince o veinte mil personas sin hogar. Nada, salvo las tareas de los ciudadanos que hacían guardia de incendios en los tejados, impedía que surgiesen fuegos inextinguibles. Los hospitales, ya llenos de hombres  y mujeres mutilados, recibían de lleno las bombas del enemigo. Las comunicaciones por ferrocarril y carretera quedaban a cada momento interrumpidas. Pero a pesar de todo ello, la vida laboriosa de la City tenia que continuar desarrollándose.

Yo celebré que, puesto que alguna de nuestras ciudades había de ser atacada, el peso de la arremetida cayera sobre Londres. Londres era como un enorme animal prehistórico, capaz de soportar castigos terribles y de sangrar por muchas heridas sin por ello perder su vida, ni sus movimientos.



Un Spitfire luchando con un Messerschmitt Bf 109
Los bombardeos sobre Londres continuaron hasta casi el final de la guerra. No obstante, ante la certeza de la indoblegable determinación del pueblo británico y a la vista de las espeluznantes cifras de bajas alemanas, los nazis suspendieron indefinidamente los planes de invasión de Inglaterra el 12 de octubre de 1940.

Nunca se rindan.

Buena semana y Feliz Año 2013 a todos.


  
Never was so much owed by so many to so few
Nunca tantos debieron tanto a tan pocos.
Winston Churchill sobre los pilotos de la RAF

lunes, 24 de diciembre de 2012

SIN DINERO NO HAY SUIZOS


Las sandeces del rico, por sentencias pasan.


Francisco I de Francia

La frase que sirve de título a este artículo fue acuñada en el  siglo XVI. También se la encuentra escrita como No hay dinero, no hay suizos. Se atribuye al monarca francés Francisco I, y su significado hace referencia a los mercenarios suizos, eficientes contingentes militares de piqueros que se alquilaban para las guerras europeas, por aquellos Estados que los podían pagar, con frecuencia Francia y España. Como tales mercenarios, si no cobraban no movían un dedo. Y lo aplicaban a rajatabla, de ahí la resignada expresión del rey de Francia, que debía de andar cortito el hombre, como todos.
He considerado conveniente comenzar con tan curiosa frase histórica dado que hoy hablaremos de eso mismo, de dinero y de suizos. Y es que este artículo nació el día que leí otro en la web de Business Insider, titulado 7 razones por las que Suiza es el país mejor gestionado del mundo. Pueden ustedes encontrarlo en  la siguiente dirección web, yo lo encontré en inglés, aunque me han dicho que lo han traducido en alguna parte: www.businessinsider.com/swiss-managemenet-lessons-2012-12. El artículo hace referencia a la obra de un economista alemán, un tal Gerd Habermann, en la que desgrana las mencionadas 7 causas por las que Suiza se ha convertido en el país mas competitivo del mundo y recomienda a otros países y empresas que apliquen estos mandamientos para acompañar a Suiza hacia el colmo del éxito. Cuando acabé de leer, se me llevaban todas las Furias. Hagan la prueba. Aquí cualquiera juega a ser Michael Porter. Es lo que tiene la red, que cualquiera escribe.
Así que Suiza nos da ejemplo señores. Lamentablemente para usted señor Habermann la mayoría de nosotros sabemos lo que es Suiza. Y yo, para no aburrirles, les voy a resumir las 7 perlas suizas que nos deslumbran y les voy a dar mi humilde opinión ordenadamente.
  1. Lo pequeño es mejor. No cabe duda de que se puede tener éxito siendo pequeño. Países y empresas pueden elegir una estrategia de calidad, especialización y buena gestión como alternativa al crecimiento. Pero decir que ser pequeño es bueno en sí mismo no es más que una sandez. Hay ejemplos de todos los colores que desmienten esta afirmación. Y recuerde que, en cuanto a países, lo pequeño es bueno mientras lo grande lo permita. Todos los estados pequeños han subsistido a lo largo de la Historia bien por el permiso de los grandes, bien por su patrocinio expreso. Señor Habermann, ya que le excita lo pequeño, le sugiero que para su próximo artículo analice usted las excelencias de un país todavía mejor que Suiza, el Vaticano, que es el mas pequeño.
  2. Hay pocos intermediarios y todo el mundo cuenta. Pues mire en esto tiene usted razón y me parece que lo hacen muy bien. Su democracia es bastante directa y sus ciudadanos votan hasta a los jueces. Enhorabuena por esto, las cosas como son. Le recuerdo que hay más países que también funcionan así y otros que están caminando en tal sentido.
  3. Todo está descentralizado. ¿Y qué? Otra tontería como la del punto 1. Aunque de los peligros de la descentralización, como español se un rato, no obstante admitiré que desde luego la descentralización de procesos y decisiones es una virtud en muchas situaciones, especialmente en países o empresas grandes. Aunque no faltan ejemplos de estrategias contrarias que también funcionan, como la de Francia. Como en tantas cosas, en unos contextos es productivo descentralizar en otros no. Y Suiza tuvo pocas opciones de elegir, habida cuenta de que no es mas que una amalgama de cantones independientes.
  4. Las decisiones se toman a nivel local. Esta la ha puesto usted porque 6 razones le parecían pocas. Es decir lo mismo que la anterior.
  5. No hay políticos de carrera. Verás Gerd, el hecho de que el político sea más o menos de carrera no influye demasiado. De hecho, aquí en España tampoco se dedican profesionalmente a la política y algunos son unos chorizos. Da igual que se dediquen a la política como un breve paréntesis en sus vidas profesionales o por un espacio mas largo. De todas formas, unos y otros, si han ocupado cargos de gobierno, ya no vuelven a ser los mismos. Hay ejemplos de buenos y malos políticos tanto en los amateur como en los profesionales. Hay chapuceros que son flor de un día y gobernantes admirables que han entregado su vida al servicio público. Por cierto, ¿Cómo se traslada a la empresa esta recomendación?
  6. El país es un refugio seguro para el dinero y el saber. Ya lo sabemos. El dinero se refugia de la regulación, la imposición y la ley. Sobre que es un refugio para el saber también lo sabemos y le recordamos que, desde Rousseau hasta Einstein, muchos de los suizos talentosos no han visto con muy buenos ojos su “refugio”.
  7. Guardia Suiza del Papa
  8. Hay una actitud de clase media. ¿Qué significa esto Gerd? Muchos países tienen clases medias más o menos desarrolladas. Admiramos las clases medias tan comprometidas de los países escandinavos por ejemplo. Explicas que la cultura suiza no está basada en un determinado origen étnico, religioso o lingüístico. Vamos hombre. Claro que tienen una etnia europea y encendidas polémicas sobre la excesiva inmigración que últimamente les llega. Hablan varias lenguas según el cantón, pero ojito con llegar allí y no hablarla. ¿Y que no son religiosos? Te recuerdo Gerd que el Papa no quiere sino suizos para la seguridad de sus palacios y que Ginebra fue ciudad protagonista del reformismo cristiano europeo.
Hasta aquí lo que podemos objetar al artículo. No obstante, para mayor abundamiento, no deberíamos formarnos una opinión sin recordar unas breves pinceladas sobre cómo Suiza ha llegado a ser lo que es hoy día, gracias a qué y a quiénes.
La Historia real de Suiza es interesante y hermosa como la de toda nación europea. Animo al lector a buscar la abundante bibliografía y a bucear en las relaciones que tuvieron lugar entre Suiza y España. Aquí nos limitaremos a decir que la historia de Suiza es el relato de cómo un país sin población, sin recursos naturales y sin salida al mar, fue convertido en el Jardín del Edén por todos sus vecinos europeos.
Suiza nace como estado moderno al final de las guerras napoleónicas. Hasta entonces, si bien los suizos habían luchado bravamente por su independencia, de tanto en tanto eran ocupados por las sucesivas potencias cuando lo consideraban conveniente. Más como fruto del desinterés de las naciones limítrofes por unas tierras excesivamente montañosas, despobladas y hostiles, donde no existía nada de valor, que por méritos de sus habitantes, Suiza recibió permiso para existir como estado independiente en el Congreso de Viena de 1815, configurándose de este modo como la tierra de nadie entre las potencias europeas, hecho demostrado por el compromiso escrito de todas ellas a  reconocer la neutralidad perpetua de la nueva Suiza. De esta manera Suiza nace como un país pobre, situación que mantiene durante la mayor parte del siglo XIX.
Pero con la llegada de la revolución industrial y el boom del capitalismo los suizos vieron cambiar su suerte. Una vez más, no por sus méritos, sino por voluntad del resto de Europa. Debido a su neutralidad forzosa, los bancos con sede en Suiza comenzaron a recibir capitales multinacionales en cantidades ingentes, lo cual promovió su sector financiero y como fruto la  actividad agrícola e industrial, destacando entre otras cosas en relojes y chocolates, buenísimos para hacer honor a la verdad. Los suizos trepanaron todos los Alpes para poder circular decentemente por su país y las ciudades prosperaron más allá de la economía de subsistencia. Nació su clase media. Y su clase alta.  Su población se disparó tras la Gran Guerra.

Europa bajo la dominación del III Reich Alemán

Por supuesto los suizos entendían la neutralidad a su modo, según las circunstancias. Por eso se convirtieron en los mayores financieros del III Reich. Toneladas de oro expoliado de los países invadidos pasaron a las cámaras acorazadas de los bancos suizos. Y préstamos en francos suizos o marcos del Reich alimentaban las fábricas de armamento alemanas. Ni una sola bota alemana pisó el neutral suelo suizo, mientras que al tiempo Alemania le metía por el culo a belgas y holandeses sus declaraciones de neutralidad. Claro que ya sabemos que Bélgica y Holanda no estaban tan bien gestionadas. Las autoridades judías mantienen todavía procesos abiertos contra Suiza por haberse quedado con el dinero de los judíos masacrados en el Holocausto, busque el lector en internet. Al mismo tiempo, para los judíos las fronteras suizas se cerraron durante el conflicto, logrando comprar la entrada solo unos pocos elegidos. Allí mantuvieron sus ahorros los jerarcas y científicos nazis para disfrutarlos después, una vez calurosamente acogidos en Argentina y Estados Unidos.
Tras la guerra, las naciones de occidente siguieron respetando a Suiza como la tierra de nadie o casi ya tierra de todos. Así decidieron instalar allí las sedes de muchos organismos supranacionales, hecho este que catapultó la economía suiza: la ONU, la Cruz Roja, la FIFA, la UEFA, la OMS, el COI, la OIT, la EFTA, la OMC y otras muchas menos conocidas. Allí se construyó el multimillonario proyecto científico internacional CERN. Del mismo modo grandes corporaciones multinacionales se mudaron a Suiza desde sus países de origen de las cuales no nombraré ninguna. Ni que decir tiene el efecto enriquecedor que esto tuvo en la economía de un país tan levemente poblado. ¿Todavía le sorprende a alguien que tengan la cuarta mayor renta per cápita del mundo? Pero ¿qué lección podemos aprender de los suizos? Pues ninguna. Son fruto del consenso internacional y no de su buen management. Recuerdo que en PIB per capita es solo superada por Qatar, Luxemburgo y Noruega.
Hasta aquí la Historia de la bien gestionada Suiza. Pero ahora analicemos un poco de su presente.
Heidi, ¿suiza o japonesa?
Aparte de por cabritos (los de Heidi digo), Suiza está poblada por bancos. El 50% de su PIB procede del sector financiero. Todo queda dicho ya. Qué bien gestionada está Suiza. Es que me emociono oigan. Estos bancos reciben el dinero sin hacer muchas preguntas y son totalmente confidenciales. Estimaciones recientes calculan que pueden depositar hasta un tercio de la riqueza privada mundial. Lean ustedes el reciente caso de Hervé Falciani, que robó datos sobre miles de cuentas en Suiza que implicaban a poderosos de todo el mundo. Los estados europeos se dieron codazos por hacerse con la lista lo antes posible. ¿Para qué? Oficialmente para regularizar impuestos. ¿Seguro? El anuncio del actual Ministro Montoro sobre publicar una lista de los mayores defraudadores de España no incluye la intención de hacer públicos los nombres españoles de la lista Falciani.  
Por si les parece que España entró tarde, Suiza es un país que no entró en la ONU hasta el 2002. Ni falta que les hacía a los reyes del mambo. No pertenecen a la UE ni manejan el Euro pero sin embargo Europa de buen grado los invitó a formar parte del Espacio Schengen en 2005. El chollo del siglo para Suiza.
Qué les gusta a los suizos el libre comercio. Pero ay, no se crean que les vendemos por ello nuestros pimientos y tomates. De eso nada, el sector agrícola suizo está fuertemente protegido. Y con el aplauso de la UE, quien es capaz de llegar a las manos con Rusia por unos arancelillos de nada, pero con Suiza…. pelillos a la mar.  
Es un país con unos preciosos paisajes, hay que reconocerlo. Pero cuando se trata de producir energía, los riesgos ecológicos no les preocupan demasiado. Un 34% de la energía que produce Suiza es nuclear. Tienen los muchachos 4 centrales nucleares lo cual casi quintuplica el porcentaje de centrales por habitante de España por ejemplo. Teniendo en cuenta que Suiza tiene un riesgo sísmico moderado-alto por estar al borde de la placa tectónica eurasiática que sigue la línea de los Alpes, habría que preguntarles cómo piensan actuar después de Fukushima.


Puente del Alamillo en Sevilla
La fiscalidad de Suiza es muy reducida como es bien sabido, de hecho una de las mas bajas de los países desarrollados, lo cual unido a las ventajas del espacio Schengen, la convierten en una localización muy atractiva para las empresas, para perjuicio del resto de países Europeos. Un ejemplo: hace unos días se supo que Santiago Calatrava ha trasladado su sociedad patrimonial y de inversiones a Suiza,  para no pagar tanto aquí. Así que ciao Valencia y ciao España. Aquí que paguen los pringaos ¿verdad Santi? Justo el año pasado fuiste nombrado embajador honorario de la Marca España. Supongo que habrás usado el nombramiento en el WC de diseño de alguna de tus mansiones. A mí por el contrario, se me ocurre qué podrías hacer con el puente que construiste en mi ciudad. 
La guinda y por si les quedaba alguna duda, también de este mismo año, es la propuesta gubernamental Suiza titulada “Por un subsidio de base incondicional”, que es el comienzo de la legislación de un sueldo para todos, sin tener que trabajar, una paga perpetua para todos sus ciudadanos de entre 2.000 y 2.500 francos (1.500 y 2.000 euros). No es un salario social como pueden ver, ni una ayuda de subsistencia para los más desfavorecidos. Es un sueldazo para todos por el hecho de ser suizos. Ni los romanos tuvieron esto. Y a vivir se ha dicho. ¿A cargo de quién? Pues de usted y de mí, querido lector. El día que esta ley entre en vigor, Suiza se habrá confirmado como la garrapata de Europa.
Estas y otras cosas son las que hacen tan guay a Suiza y no la excelencia en el management.  Así que no me toque los concejales señor Habermann y dejemos las cositas como están. Llamemos al pan, pan y al vino, vino.
Por cierto, el pollo que cita a Habermann se llama Max Nissen, un periodista norteamericano. Dado que los sujetos como él no pueden desaprovechar ni una ocasión de hacer el ridículo, cita un párrafo de un boletín del banco suizo Credit Suisse que dice lo siguiente:

Hay veredicto y es inequívoco. Si comparamos ubicaciones para negocios globales, las libertades civiles de que gozan y considerando el número de premios Nobel o la calidad de académicos, empresarios, artistas y autores, Suiza siempre ha ocupado los escalones más altos.

Lo dicho. De cemento armado.

Así que señor Habermann, por mí ya sabe usted por donde puede meterse sus 7 reasons.

Que tengan buena semana.

  

Las sandeces del rico, por sentencias pasan.
D. Miguel de Cervantes




lunes, 17 de diciembre de 2012

UN COMERCIO DEL CENTRO HISTORICO: CASA NIETO.




Así, pues, tío, aunque tal fiesta nunca ha puesto una moneda de oro o de plata en mi bolsillo, creo que me ha hecho bien y que me hará bien, y digo: ¡Bendita sea!


Será por la proximidad de las fiestas o porque tengo ganas de dejar por escrito algunos recuerdos, hoy me quiero permitir un interludio intimista para reflejar aquí una página del siglo XX entre los histórico, lo económico, lo social, lo familiar y lo sentimental. Por un lado una breve descripción del comercio del centro histórico y por otro una semblanza en memoria de uno de esos comercios, lleno de historias y de vivencias personales, Casa Nieto.

Ya nuestros hijos crecerán en el mundo de los centros comerciales, los hipermercados, los discount y tendrán que despacharse ellos mismos, hasta la gasolina. Pero hubo un tiempo en los que el centro histórico era corazón económico de las ciudades. Y el centro de Sevilla tenía un encanto y una magia que se ha perdido. Es cierto que aún queda comercio en la zona y que desde los poderes públicos quieren fomentarlo. Pero es otra cosa. Y quizá así deba ser. No me tomen por uno de esos ñoños nostálgicos que solo ven en el pasado cosas deseables y que desearían que nunca se hubiera construido la SE-30. Pero aquellos comercios de antes, aquel sabor y aquel ambiente entre lo popular y lo señorial nos hablan de una época en que se desconocían las prisas y donde el glamour no se había inventado todavía. Y al echar la vista atrás recuerdo muchas cosas que hoy, con la ayuda del testimonio de mis mayores, quisiera compartir con ustedes.

Grabadas en mi memoria de niño las calles que hoy solo transito en Semana Santa: Alonso el Sabio, Puente y Pellón, Lineros, Francos…  Comercios desaparecidos vienen a mi memoria: la papelería de Fernando que me forraba los libros del colegio, la barbería de Antonio el portugués donde me cortaba el pelo, la zapatería de Pepín, Almacenes Carvallo, la Juguetería Sevillana cuyo escaparate miraba sin descanso, Almacenes Sola, Vilima, Casa Marciano que olía a jamón y a queso viejo… Y por ser el negocio familiar donde trabajaban mi padre y tíos, Casa Nieto.
 
La década de los 70 del pasado siglo conoció el auge de comercios como Casa Nieto. Con los 90 llegaron las nuevas tendencias, las grandes superficies y el consumo en domingo. Hoy, cuando la gente pasa los lunes al sol, cuando muchos pasarán la Nochebuena de Bob Cratchit, yo elijo enorgullecerme de ser quien soy y de ser capaz de recordar mi pasado con cariño.

Era Casa Nieto el prototipo del establecimiento comercial cara al público que fabricó la economía sevillana de los años 50. Un cuidado escaparate mostraba el género a la venta, todo en textil para el hogar, juegos de sábanas, mantelerías, fundas de colchón, colchas, toallas, edredones, mantas…. Mientras vivía, un gato llamado Vejiga dormitaba tras la luna, a la vista de los clientes. Dentro podía encontrarse el más amplio surtido de tejidos al corte, tergal, lino, arpillera, chevió, oxford… muchos de ellos ya descatalogados o difíciles de encontrar hoy día.

Los precios rotulados a mano en carteles blancos no cambiaban tanto como hoy día. En el umbral, bajo un toldo verdiblanco y polvoriento, una lona grande y raída anunciaba permanentemente Rebajas. Sobre el mostrador de caoba, cubierto de cicatrices en toda su superficie, recuerdo las tijeras que profusamente usaban los dependientes para servir la medida exacta de cada tejido. Tras el mostrador, los quejidos de una envejecida y cansada tarima de madera llamaban mi atención de niño y las grietas que se dejaban entrever daban entrada, en mi imaginación, al más oscuro inframundo.

En la añeja trastienda un grifo herrumbroso que desaguaba en una piletilla permitía lavarse y beber al que se atreviera. Tras una desvencijada puerta, el olor a zotal y a tasca que emanaba del inodoro saludaba al valiente que necesitaba utilizarlo. Para paliar la visión de las adherencias varias que lucía la taza, una señorita desnuda te sonreía pícara desde la pared, página desencuadernada de alguna de las primeras revistas de destape que trajo la Transición. Era imposible sustraer la mirada al generoso matorral de vello que exhibía la feliz dama, era la moda, la depilación llegó después (era la época del consabido donde hay pelo hay alegría). Obvia decir que en aquel aseo no había más papel que ese y que la ennegrecida cadena trabajaba poco.

Solía explorar los rincones de la tienda, con curiosidad de niño, revisando el almacén, abriendo cajones, jugando con el metro de madera, tocando las pesadas piezas de tela que era incapaz de mover, accionando luces y recibiendo de vez en cuando alguna regañina por mi indiscreción. Llamaban mi atención las máquinas calculadoras, todas analógicas que aún no llegó el chip, y con ellas hacía las operaciones básicas hasta que me reñían por estar malgastando el rollito de papel. En la pequeña oficina, máquinas de escribir Olivetti y escritorios con papeles archivados me parecían el colmo de la modernidad y la eficiencia administrativa. Por doquier abundaban los tickets amarillos empalados en unos objetos de escritorio con un puntal metálico. Hoy no se ven porque atentarían contra la seguridad en el trabajo.

Quien entrara por la puerta, vería al fondo la caja con su cajera y delante, sentado, vigilante tras sus gafas oscuras, con rostro grave  y humeante habano, el propietario, Juan Nieto, a la sazón tío-abuelo de un servidor. Era Nieto un personaje curioso. Cuentan que don Alonso, su padre, desesperado ante la rebelde e incorregible conducta de su hijo, excesivamente mimado por sus cuatro hermanas, le envió fuera de su Guareña natal con 14 años, y lo mandó a vivir con un pariente para que aprendiera el duro oficio del comercio. Veterano de la Guerra del Rif donde cuentan que casi la diña y que si no se llenó de gloria al menos sí de pulgas y ladillas, a las que ponía nombre. Que al volver de una pieza siguió trabajando en el comercio hasta que alquiló una casa anexa a los almacenes de Las Siete Puertas en la calle Burro, o Alonso el Sabio como se la conoce ahora, que allí fundó su propio negocio y que con el tiempo prosperó, dando trabajo al padre y tíos del que les escribe, que desde pequeñito correteó por allí como Pedro por su casa.   La tranquilizadora presencia de todos ellos, Paco, José Antonio, Luis, El Moreno, me hacían sentir como en casa y allá donde miraba siempre veía alguno.

Bajo su mascota, Nieto lucía una cabeza monda por sucesivas infecciones parasitarias procedentes de su imprudente afición al ibérico. Su estampa fumando habanos formaba parte del decorado del viejo comercio. Los niños besábamos al tío-abuelo al entrar y al hacerlo olíamos a puro, a cuero y a viejo. Pensando la estampa desde hoy día, no puedo imaginar mayor desaliento para el consumidor, pero antes era otra cosa, aquello era lo normal y su figura era bien apreciada por sus muchos clientes. Era muy estimado por sus queridos gitanos, vendedores ambulantes a muchos de los cuales ayudó a salir adelante. Honorables representantes de comercio como D. David Pérez y su hijo Pepe le convidaban con frecuencia junto a la plantilla, al cierre del mediodía. En Cataluña le recibían afectuosamente sus buenos amigos fabricantes y era bien conocido en Sabadell y Terrassa, las potencias textiles de España.

 
Enviudó joven de una mujer que no se merecía y no dejó hijos. Bebedor diario, se bañaba poco porque decía aquello de el agua pudre. Directivo en la Junta de D. José Núñez Naranjo, ayudó económicamente al Betis con dinero de su bolsillo y no escatimaba gastos cuando invitaba a su casa a directivos y jugadores.

De tanto en tanto, Nieto se levantaba y se asomaba a la puerta a ver llover o pasar a la gente, sin ahorrar comentarios por lo bajini a cualquier mujer vistosa. Era entonces cuando apuntaba una risita malévola que mostraba los restos de una dentadura que de amarilla pasó a marrón y que no conoció cepillo nunca, todo lo mas palillos que devolvía al vasito con sus compañeros tras usarlos.

Aficionado a explotar al prójimo, uno a uno, le fueron dejando todos, alguno más tarde de la cuenta. Fumador, glotón empedernido de todo lo insalubre, egoísta y putero, su salud de hierro le hizo durar mucho en este mundo porque en el otro no tenían prisa por saludarle. Al cabo, llegada su hora se fue solo y cargado de miserias. Donde quiera que haya ido quizá enseñara en su descargo, un raído escudo del Betis.

Feliz Navidad a todos.



Así, pues, tío, aunque tal fiesta nunca ha puesto una moneda de oro o de plata en mi bolsillo, creo que me ha hecho bien y que me hará bien, y digo: ¡Bendita sea!

Fred Honeywell, Cuento de Navidad
Charles Dickens




lunes, 10 de diciembre de 2012

LAS RELACIONES EMPRESA-BANCO TRAS LA CRISIS



Volverán las tupidas madreselvas
de tu jardín las tapias a escalar,
y otra vez a la tarde, aun más hermosas,
sus flores se abrirán...



Herbert Hoover, trigésimo presidente de los Estados Unidos de América, proclamó al inicio de la Gran Depresión su célebre frase Prosperity is around the corner (La prosperidad está a la vuelta de la esquina). En aquel caso el pueblo norteamericano castigó su nefasto ojo clínico al mismo tiempo que la política económica republicana: las elecciones de 1932 elevaron al demócrata F.D. Roosevelt a la presidencia. Se equivocó Hoover, pues la crisis duró hasta finales de la década, pero ¿y si estuviéramos nosotros en condiciones de hacer tal afirmación sobre nuestra crisis? Sin meter la pata me refiero...

Y es que cada vez leo más publicaciones a cerca del final de la crisis. Foros, grupos, artículos, posts, etc, van salpicándose tímidamente con estos temas. Conforme atravesamos la crisis, no podemos negar que se van alcanzando metas, se van quemando etapas: la banca se reestructura, nace el banco malo, se reduce  el déficit de las administraciones y la Eurozona controla las tensiones de la deuda soberana. Recientemente se ha publicado el dato de la balanza de capitales de septiembre que vuelve al negro tras catorce meses en rojo, dato técnico que nos apunta a una recuperación de la confianza del capital en nuestra economía. Por primera vez en la crisis, el  FMI, organismo pesimista entre los pesimistas, solo discrepa de nuestro gobierno en la fecha de nuestra recuperación, 2014 para el primero, 2013 (es decir ya mismo) para el segundo. Es normal que el desempleo no muestre aún signos de mejora  pues, aún cumpliéndose las previsiones de PIB mas optimistas, todavía nos quedará un año de sufrimiento en esta variable.

Pero parece que, sea por las medidas adoptadas, sea por cansancio, sea por brotes verdes o sea porque ya no podemos hundirnos más, parece que poco a poco nos vamos creyendo que la crisis empezará a remitir y nos subiremos a la curva de la recuperación económica. Conforme las expectativas positivas se vayan compartiendo, el crédito a las empresas volverá a manar (el fluir será después, primero tendrá que manar) y estas empresas (las que quedan) se irán preparando. Los planes de expansión se desempolvarán de nuevo para refrescar a sus directivos cómo era aquello del crecimiento, la contratación y la prosperidad.

Así que digamos que el crédito mana y comienza a fluir entre nosotros. ¿Volverá a ser el mismo mundo que conocimos? No me refiero a si dejaremos atrás los errores cometidos, si pasaremos página a los excesos, las negligencias y los delitos, si llegaremos a olvidarnos de las burbujas, de los endeudamientos alocados o de las malas prácticas bancarias, si llegará algún día alguien a pagar por su iniquidad o si será restituido el honor de tantos grandes profesionales apartados del camino para dejar paso a los zafios y a sus acólitos. No es el cometido de este artículo pasar revista a lo conocido. Nos centraremos en una cuestión práctica que afecta a las relaciones profesionales y humanas en el mundo post-crisis: ¿cuál será el marco de las relaciones empresa-banca? En mi opinión los directores financieros deberían comenzar a visualizar estas nuevas reglas del juego que sin duda van a estar delimitadas por vectores prácticos muy diferentes de los del ancien régime.

Porque los que hemos dedicado nuestra carrera a tratar con las entidades financieras hemos conocido unas relaciones bancarias que, como las tupidas madreselvas, no volverán. Al menos hasta que todos los de esta generación seamos historia. Veamos cuáles serán, probablemente, las características de este nuevo marco de relaciones.

ü      Si llevas cuenta de los delitos, Señor, ¿quién podrá resistir? Biblia Cristiana, Salmo 129. Lo cual traducido a nuestro ámbito ¿Qué empresas obtendrán financiación? Las empresas que han sobrevivido sin merma en su imagen de solvencia son muy pocas. Muchas serán de nueva creación conforme comience a regenerarse el tejido empresarial español. Con los criterios que la banca ha manejado tradicionalmente, obtener un crédito para la actividad va a ser mucho más duro que antes: los procesos de análisis de riesgos penalizan tanto las manchas en el historial como el ser de reciente constitución. Está por ver si la competencia entre entidades pudiera relajar un tanto esta situación tan contradictoria con el crecimiento.

ü      ¿Financiación a corto? Cuidadín, cuidadín. Antes de la crisis y bajo las distintas modalidades disponibles en el ordenamiento jurídico, los bancos ofrecían a las empresas diferentes productos de financiación del circulante. Estas posiciones a corto plazo fueron carne de cañón en los primeros años de la crisis y las que más daño hicieron a las empresas, ya que la banca rompió las acostumbradas (y prometidas) cadenas de renovaciones, exigiendo al vencimiento todo el principal. En los productos de financiación del circuito de cobros y pagos las cancelaciones unilaterales de las líneas por parte del banco sorprendieron desarmadas a muchas empresas que de pronto vieron saltar por los aires su fondo de maniobra. Sobre la financiación de circulante se centraron las negociaciones más duras de no pocos procesos de reestructuración de pasivo y con frecuencia obligó a concursar o directamente echar el cierre a no pocas empresas. Así que en adelante las empresas tendrán cuidado, mucho cuidado.

ü      ¿Otra vez las dichosas garantías? Les sonará esta conversación:

-Lo siento pero su el crédito para su negocio ha sido denegado.
-Vaya, que contrariedad…
-De verdad que lo siento, no se aprecia viabilidad suficiente…
-¿Y si hipotecara un piso que tengo en propiedad en…?
-¿Un piso? Haber empezado por ahí buen hombre, pasemos al despacho del director…

Desde luego deberíamos preguntarnos ¿va a seguir la banca guiándose más por las garantías que se aporten que por los negocios en sí? ¿Se convencerán de que al conceder créditos se convierten en accionistas virtuales? ¿Seguirán prefiriendo fincas a viabilidades reales y a un conocimiento cierto y a un control cercano de la actividad financiada? ¿Se conformarán con que los socios se jueguen aparentemente su patrimonio? ¿Acaso no se va a atragantar la SAREB de estos patrimonios de socios comprometidos? Sin embargo, estas son preguntas cuya respuesta va a depender de la actitud de la banca, no de los clientes.

ü      ¿Comparación de ofertas? Pues mucho menor. Dado que han quedado tan pocas entidades financieras en nuestro país, pedir diferentes ofertas para una financiación nos llevará poco más de cinco minutos. Por causas que no son objeto de este artículo, el mercado financiero va a quedar reducido a unas pocas entidades, con lo cual la oferta disponible será más corta y menos diferenciada. Y no tengo muy claro si esto es positivo, por mucho que nos vendan que sí.

ü      Y por último algo que afectará a las personas. La confianza, los pactos de caballeros y la palabra dada son ahora solo leyendas. En el negocio bancario, como en cualquier otro, el componente personal, el factor humano y la mirada sincera tenían un peso. Tuve una vez un jefe, hecho a la antigua usanza, que no paraba de repetirme La palabra tiene un valor. Muchos de nosotros hemos conocido un entorno donde el mantenimiento de la palabra tenía su importancia. Y una cuestión bidireccional. Pero la crisis de la banca dinamitó esos planteamientos, colocando en la picota a no pocos directivos de banca, obligados desde arriba a decir aquello de Donde dije digo, digo Diego. Así que, probablemente en el mundo pos-crisis las relaciones humanas no tendrán el mismo peso que antes. Las negociaciones serán mas frías, menos emocionales, mas papeles y menos promesas. Se acabaron cerrar tratos en la barra del bar o en una afable sobremesa. Reinará la cautela y nada se dejará al azar. Las empresas leerán hasta por el canto cada documento del banco y los abogados de empresa tendrán faena. Pasó a la historia confiar en la franca sonrisa o en el bonito traje del Director de la Oficina de Empresas.

Como consecuencia, el proceso de recuperación de la red empresarial española será mas garantista, mas seguro…y mas lento. No esperemos crecimientos espectaculares de la actividad ni tasas de expansión como las de antes. Muchos empresarios preferirán crecer sólos si pueden hacerlo, con fondos propios, sin depender de bancos. Y los que no puedan se andarán con mucho ojo.

Por último, tómense un momento y deléitense con la conocida rima LIII de mi ilustre paisano Gustavo Adolfo Domínguez, más conocido por Gustavo Adolfo Bécquer (el segundo apellido de su padre). Si piensan que no viene a cuento o que su lectura no les aportará nada como directivos, sencillamente se equivocan. 

Que tengan buena semana.

Volverán las oscuras golondrinas
en tu balcón sus nidos a colgar,
y, otra vez, con el ala a sus cristales
jugando llamarán;
pero aquéllas que el vuelo refrenaban
tu hermosura y mi dicha al contemplar,
aquéllas que aprendieron nuestros nombres...
ésas... ¡no volverán!

Volverán las tupidas madreselvas
de tu jardín las tapias a escalar,
y otra vez a la tarde, aun más hermosas,
sus flores se abrirán;
pero aquéllas, cuajadas de rocío,
cuyas gotas mirábamos temblar
y caer, como lágrimas del día...
ésas... ¡no volverán!

Volverán del amor en tus oídos
las palabras ardientes a sonar;
tu corazón, de su profundo sueño
tal vez despertará;
pero mudo y absorto y de rodillas,
como se adora a Dios ante su altar,
como yo te he querido..., desengáñate:
¡así no te querrán!