miércoles, 24 de octubre de 2012

IRONIAS QUE SONROJAN


Conociendo nuestra Historia para llevarnos bien y vivir mejor

Llevo mucho tiempo reflexionando sobre la conveniencia de poner por escrito una faceta de mi pensamiento en apariencia más íntima o personal. Y ha sido la progresiva pero firme convicción de que dicho carácter privado o particular es solo eso, una apariencia, lo que me ha decidido a escribir esto en mi blog. Porque, serán los años, poco a poco he llegado al convencimiento de dos realidades palmarias. La primera que nuestro pensamiento, convicciones y principios son algo que nos irradia de dentro a fuera y que impregna todas las facetas de nuestra vida, no siendo la profesional una excepción. La segunda que, siendo así, es inevitable que se nos acabe notando pues no podemos (ni debemos) escaparnos de nosotros mismos ni es saludable vivir reservando nuestras opiniones, sean estas políticas, cívicas o filosóficas tras el escudo de las convenciones sociales, rígidas educaciones o miedos al qué dirán. Olemos a lo que pensamos, somos lo que opinamos. Nunca deberíamos decir lo contrario de lo que pensamos porque, como decía Mark Twain, si dices siempre la verdad nunca tendrás que acordarte de nada.

Por lo tanto, valga este primer artículo como introducción de otros que seguirán, a modo de breves pinceladas, todos con  unas cuantas reflexiones sobre nuestra Historia, y que vienen muy al hilo de la actualidad social, política y económica de nuestro tiempo. Al menos a mí me sirven para una mejor y más serena interpretación de la actual locura y vorágine que parece que cualquier día acabará con nosotros.


Los mitos creados para nuestra manipulación
Quienes te hacen creer cosas absurdas, te harán cometer atrocidades (Voltaire)

Vivimos en Matrix. Para que ustedes me entiendan. Los hermanos Wachowsky popularizaron y tradujeron al lenguaje cinematográfico y de la ciencia ficción una serie de conceptos filosóficos tan antiguos como la Humanidad, todos ellos acerca de la alienación que el ser humano sufre en mayor o menor medida por la falsa realidad que en apariencia le rodea. No es el objeto de este artículo citar a tantos filósofos y pensadores que detectaron y denunciaron este problema. Desde Platón a Marx y Nietzsche pasando Descartes, Voltaire y los orientales, fueron muchos los que, de un modo u otro, alertaron a cerca de cómo la sociedad de su tiempo mantenía a los individuos en una realidad ficticia, enajenándolos de la verdad, tan cercana y tan esquiva al mismo tiempo.

En el siglo XX y lo que llevamos del XXI Matrix ha alcanzado un alto grado de sofisticación y cada vez resulta más difícil escapar de ella. El avance tecnológico, la globalización y la inmediatez de las telecomunicaciones han desatado una hipertrofia de Matrix al mismo tiempo que la guerra por controlarla, en la que combaten los diferente poderes político-económicos. Entre otras técnicas, todos ellos se valen del concepto de mito para crear la manipulación global.

Un mito (del griego mythos, «relato», «cuento») se define por el diccionario de la RAE como la “persona o cosa a las que se atribuyen cualidades o excelencias que no tienen, o bien una realidad de la que carecen”. Es decir, el consabido dicho español de que una mentira (o tontería) repetida mil veces se convierte en verdad.

La tarea del hombre moderno debería ser la de sacudirse de encima estos mitos, utilizando el razonamiento, la investigación y su apertura de ideas para poco a poco ir apartándolos de su arquitectura conceptual. Esto no es fácil y exige siempre un permanente estado de alerta. En ocasiones, el desmontaje del mito nos deja solos, en una fría orfandad de referencias perdidas, nos abandona cargados de preguntas que antes tenían sus respuestas. Pero ¿acaso no es mejor dudar que errar? ¿No es mejor pasar hambre que tragar veneno? Yo respondo que sí. Enfrentémonos a los mitos de frente de modo que podamos decir con D. Quijote que ahora vengáis uno a uno, como pide la orden de caballería, ora todos juntos, como es costumbre y mala usanza de los de vuestra ralea, aquí os aguardo y espero, confiado en la razón que de mi parte tengo.


1 comentario:

  1. Excelente tu reflexión sobre la generacion de los mitos.
    Los mitos como claves del Sistema:
    Nuestro actual "Sistema", afectado y consumido desde sus pilares por la corrupción y la perversa endogamia del poder que lo sustenta, se ha ido vaciado de contenido, de valores, de principios esenciales que son los que rigen nuestra convivencia en sociedad y que están siendo sustituidos por ideologías y por un tipo de moral más que cuestionable, con el único propósito de evitar que despertemos de la anestesia que nos mantiene en movimiento sin rumbo fijo, sin dirección.

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